La muerte del dólar

12.01.2016 10:42

 

Nadie es eterno en el mundo, ni teniendo un corazón

Que  tanto siente y suspira, por la vida y el amor

todo lo acaba los años…

 

La “esperanza de vida” de una divisa de cambio internacional y de reserva es de alrededor de 80 años. En los últimos 6 siglos han existido 6 divisas internacionales, todas y cada una controladas por superpotencias, entiéndase Portugal, España, Francia, Holanda e Inglaterra (aunque sólo un par de la lista lo son actualmente). La última de esas divisas, el dólar norteamericano, tiene 88 años de existencia.

 

Hay un dato recurrente relacionado a las divisas de cambio y es que cada 80 o 90 años suelen colapsar. Basados en los últimos acontecimientos relacionados al dólar en años recientes y el comportamiento histórico de las divisas de reservas, muchos expertos afirman “la inexorable e inminente caída del dólar” y su eventual desaparición. “Nadie es eterno en la vida” como dice Tito Rojas, tampoco el dólar.

 

Según Bloomberg (compañía estadounidense que ofrece software financiero, datos y noticias sobre aspectos económicos) y otras fuentes, el nefasto Fondo Monetario Internacional o FMI se apresta durante el mes de octubre del año vigente a anunciar una divisa de reserva alternativa al dólar. Ya sabemos que esta entidad bancaria es una aplanadora de economías en los distintos países. Se han convertido en los regentes del planeta, ellos deciden con sus políticas de austeridad draconiana, quién come, quien trabaja, quién se salva o quién se pierde…

 

Cuando la noticia de esta moneda alternativa se haga realidad, los poseedores de la “riqueza obscena” y de miles de billones de dólares se harán más ricos con las transferencias que hagan a la nueva moneda. Los pobres mucho más pobres. Toda esta eventualidad, disparará la más profunda transferencia de riqueza de nuestros tiempos y una absoluta disparidad en cuanto a la distribución de la misma. De la noche a la mañana estaremos “más perdidos que Judas y más ciegos que Bartimeo” en cuanto a lo económico se refiere, parafraseando al difunto evangelista Yiye Ávila.

 

El dólar ya tiene 88 años, es un anciano con una enfermedad muy grave y con un pronóstico reservado, sus días parecen estar contados.